Generalmente cuando pensamos en la decoración, nos solemos centrar en las paredes revistiéndolas con papel, color o cuadros, porque al hacerlo no solo damos alegría al entono si no que ayudamos a nuestra percepción del espacio, ya que los contrastes de colores delimitan visualmente las longitudes y alturas de una habitación, de hay que una incorrecta coordinación de estos elementos pueda generar una sensación de irreal del espacio.

¿Cual es la mejor forma de combinar estos espacios?, en esta ocasión quiero dar algunas pautas para ilustrarlo, para hacerlo hoy planteo una comparativa a un espacio tan reducido como es la de un pasillo, con tres imágenes con las que muestro esta percepción del espacio que comento.

-En la primera imagen de la izquierda tenemos una composición más clásica, en la que le techo es blanco y nos centramos en generar contrastes aplicando colores y volúmenes a las paredes, en esta imagen el principal delimitador del espacio es el techo, ya que es donde el contraste es mayor y es el que nos da la profundidad del pasillo, porque si descendemos la mirada los elementos inferiores no tienen un contraste pronunciado, de hecho si no existiese el cuadro del fondo no tendríamos ningún elemento que no indicase de forma clara la longitud del pasillo.

-En la segunda imagen introducimos un elemento rompedor como es el suelo, con un contraste muy acentuado, aquí comenzamos a tener sensación de profundidad y el contraste del techo prácticamente desaparece tomando el protagonismo la parte inferior de la imagen, con esta imagen podemos tener una percepción clara de la longitud del pasillo y vemos las esquinas que lo delimitan en su parte inferior.

-En la tercera imagen sumamos al techo el mismo valor del suelo, lo que conseguimos con esto es cubicar el total del espacio, visualmente generamos un cubo efecto túnel en el que delimitamos claramente las profundidades y alturas del pasillo teniendo una percepción total del espacio, haciendo que los elementos laterales tomen protagonismo al romper estos con el fondo blanco de la pared.

Generalmente solemos tender a tener el techo como un elemento no relevante en la decoración de una habitación siendo protagonista solitario en el mismo la lampara o los ojos de pez que colocamos para iluminar el espacio, si bien en este ejemplo he acentuado su protagonismo, también deberíamos tener cuidado con no pasarnos ya que por contra podríamos conseguir un efecto de aplastamiento al ver un elemento tan potente encima de nuestras cabezas, el equilibrio y el determinar si son zonas de paso o no, nos podrán ayudar a dar protagonismo a los espacios que lo requieran.

Autor:

Tomás Hernández Sanjuán

Un pensamiento:

En la vida hay algo peor que el fracaso: el no haber intentado nada.

Franklin D. Roosvelt.